Las diferencias entre el agro argentino y brasileño se profundizaron de manera sostenida en las últimas tres décadas, configurando una brecha productiva cada vez más amplia en cultivos y ganadería. Así lo advierte un reciente informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), que analiza la evolución comparada de ambos países y el impacto de sus políticas sectoriales.
De acuerdo al trabajo, si bien Argentina y Brasil mostraban trayectorias similares en los años ‘90, el crecimiento brasileño terminó siendo muy superior. En esa década, la producción de soja, maíz y trigo de Brasil superaba en un 53% a la Argentina, diferencia que incluso se redujo al 45% en los 2000 gracias a la adopción tecnológica local. Sin embargo, desde entonces la brecha volvió a ampliarse con fuerza.
En los años ‘90 la diferencia era relativamente acotada (60 millones de toneladas contra 39 millones), el crecimiento brasileño se aceleró de manera sostenida: pasó a 187 millones en la década del 2010, 279 millones en los 2020 y una proyección de 319 millones para la campaña 2025/26. Argentina, en cambio, creció a un ritmo mucho más moderado, alcanzando 140 millones proyectados.
El punto de quiebre se vincula con el regreso de los derechos de exportación y otras políticas que desincentivaron la producción en Argentina, mientras Brasil consolidó programas de apoyo como el Plan Safra. Así, en la década del 2010 Brasil ya producía un 82% más, y en los primeros años de la década actual esa diferencia trepó al 155%.
La divergencia es aún más marcada en la producción de carne vacuna. Mientras en los años ‘90 Brasil producía un 119% más que Argentina, en la actualidad esa diferencia supera ampliamente el doble, con proyecciones que indican que podría llegar a casi cuadruplicar la producción argentina en el corto plazo.
Brasil pasó de producir 5,8 millones de toneladas en los ‘90 a una proyección de 12,4 millones, más que duplicando su volumen. Argentina, en cambio, se mantuvo prácticamente estancada en torno a las 3 millones de toneladas a lo largo de todas las décadas, con una leve mejora hacia las 3,2 millones proyectadas
En materia exportadora, el contraste es contundente: Argentina lideraba las ventas externas de carne en los ‘90, pero hoy Brasil proyecta exportar más de cinco veces el volumen argentino. En paralelo, aunque el país duplicó sus exportaciones en tres décadas, Brasil las multiplicó por más de trece.
Uno de los factores estructurales detrás de esta brecha es el financiamiento. A comienzos de los 2000, ambos países tenían niveles relativamente similares de crédito al sector privado. Sin embargo, mientras Brasil expandió ese indicador hasta representar cerca del 76% del PBI, en Argentina cayó al 15%, ampliando la diferencia a más de 60 puntos porcentuales.
Pese a este panorama, el informe también plantea un escenario más alentador hacia adelante. La reducción de retenciones y la eliminación de brechas cambiarias aparecen como señales que podrían mejorar los incentivos productivos. En ese marco, la campaña actual proyecta niveles récord de producción de granos y una recuperación del crédito, especialmente en el sector ganadero.
Fuente: Clarin Rural