Agricultura

Día del Tambero: cayó 10% la facturación y algunos productores exploran un nuevo modelo de negocios

Periodista reportando noticias

El año no comenzó de la mejor manera para los tamberos argentinos, que este lunes celebran su día, en un contexto de precios de sus productos por debajo de los niveles del año pasado, que impactan directamente en la rentabilidad y en los niveles de facturación..

Justamente, en la fecha que se conmemora el Día del Tambero en nuestro país, el Observatorio de la Cadena Láctea (OCLA) publicó un informe en el cual se informó que la facturación del tambo promedio - con una producción de 3.267 litros diarios - se derrumbó un 9,9% interanual medido en pesos constantes en enero.

Si la comparación se hace en dólares, el desplome alcanza un 14,1%, y si se toma el mes pasado, la caída se ubica en el 11,2%.

La facturación de los tambos promedio cayó 14% interanual en enero medida en dólares.

La principal razón que explica esta merma es la caída en términos reales del precio que recibe el productor, que en enero se posicionó un 18,7% en pesos constantes por debajo de lo registrado en el mismo mes del año pasado.

Si se mide en dólares, los valores pagados a los tamberos retrocedieron aún más, pasando de US$ 0,426 por litro en enero de 2025 a US$ 0,33 el mes pasado, equivalente a una baja del 22,5%.

Para darse una idea más cabal de la situación, el precio promedio publicado por el Sistema Integrado de Gestión de la Lechería Argentina (Siglea), relevado por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, entre enero de 2025 y 2026, avanzó solo 7,7%. Si se toma en cuenta la inflación que corrió entre ambos meses, la caída real es de casi 19%, ubicándose estos $478 por litro como el valor más bajo de los últimos ocho años para dicho mes.

El motivo por la cual la facturación no se hundió más se explica por una mejora en la producción del 10,9% interanual, que ayudó a compensar la baja de los precios. Ese dato responde a un tambo promedio, en el cual las variables no impactan de la misma manera que en las grandes explotaciones, que cuentan con mayores espaldas y niveles superiores de eficiencia.

Las razones que explican este retroceso en los precios varían, dependen del eslabón de la cadena al que se le pregunte: aumento de los productos lácteos por debajo de la inflación; un consumo doméstico estancado; valores internacionales deprimidos; abundante oferta de leche en el mercado; abultados stocks industriales; arbitrariedad de la industria, y la lista sigue.

Este panorama, sumado a un aumento de los costos de producción llevaron que la rentabilidad pase a un terreno negativo del 1%. Según el OCLA, en diciembre - últimos datos disponibles -, mientras el precio pagado al productor se ubicaba en $478,9 por litro, los costos de producción ascendían hasta los $491,66.

La rentabilidad del tambo promedio pasó a ser negativa en 2026.

“Hace más de ocho meses que está congelado el precio al tambero, marcando un déficit terrible, al mismo tiempo que los insumos subieron mucho. Así, los números no cierran de ninguna manera”, indicó a Clarín el coordinador de la Comisión de Lácteos de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Raúl Catta.

Para Catta, “tener hoy el mismo precio de julio genera una situación caótica y catastrófica (para el sector) y sin ninguna perspectiva, porque la industria está pagando un precio bajísimo. Es el precio más bajo del mundo el que recibe el productor argentino”.

En este sentido, el productor tambero fue contundente: “el tambo no tiene incentivo ni desarrollo. Se dice que somos resilientes, pero no nos bancamos cualquier cosa. Hace meses que la situación es de quebranto”.

Por su parte, el coordinador de la Comisión de Lechería de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), Gustavo Augel, sostuvo que la situación que está atravesando el sector primario “no es buena” y que los productores están “al límite de empezar a perder dinero”.

Augel remarcó que a comienzos de 2025 los precios pagados al tambero se ubicaban en niveles altos, pero que con el correr de los meses “se fueron deprimiendo, cerrando un año malísimo para el tambero”.

“Ya estamos en el límite de empezar a perder plata, más si contamos que esta es una época muy importante, porque tenemos todo el picado del maíz y lo que es la siembra de verdeos para el invierno y pasturas para encarar todo el año. Como está pintado el panorama hoy, en 2026 no se va a crecer como lo hizo la producción en el año pasado, mucho menos con estos precios”, remarcó.

La posición de la industria

Para la industria, la baja en el precio al productor responde a una conjunción de causas, que tienen que ver con una caída en el consumo interno de productos lácteos, bajos precios internacionales y un tipo de cambio que resta competitividad en los mercados externos.

El presidente del Centro de la Industria Lechera (CIL), Ércole Felippa, indicó que “la baja en los precios responde a un reacomodamiento teniendo en cuenta que el precio de la leche durante gran parte de 2025 estuvo por encima de lo que el mercado transmitía: por un precio alto de la exportación y por una necesidad de las empresas de tener una recepción adecuada, en un momento se llegó a pagar US$ 0,45 por litro, lo cual no era sustentable en el tiempo”.

Ercole Felippa, presidente del CIL.

“También hay que ver qué pasó con el consumo interno. Cuando medimos el nivel respecto a 2024, hubo un recupero, pero lejos está de llegar a los niveles anteriores: caímos un 18% en 2024 y crecimos 8% en 2025”, agregó Felippa.

En cuanto a la exportación, remarcó que, más allá de los buenos precios de principios de 2025, a finales de dicho año la tonelada de leche en polvo había bajado hasta los US$ 3.200. “Cuando uno transforma eso al valor de materia primera, daban valores muy inferiores a lo que se pagaba. Hoy se está dando una recuperación y ayuda a descomprimir la situación”, a lo que sumó que “el tipo de cambio está por debajo de los de hace un mes atrás, impactando en los productos que se exportan”.

Por su parte, el presidente de la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas Lácteas (Apymel), Pablo Villano, sostuvo que la explicación “más lógica” para entender la caída en términos reales “es que los productos que vende la industria también aumentan mucho menos que la inflación: desde abril prácticamente no se subieron los precios. Y la exportación, si bien la última licitación de Fonterra subió, en estos últimos 6 meses vino en picada. O sea, hay leche en el mundo y los valores internacionales han bajado”.

“La leche aumenta al productor cuando hay demanda. Cuando sobra más producto de los que hay, se acumula stock, como venimos acumulando en estos 7 u 8 meses y, obviamente, que el precio se queda. El tema financiero de acumular stock no es beneficioso. Bajó el precio de la leche, porque al industrial también le bajó el precio del producto”, concluyó Villano.

Alternativas: carne complementaria

Teniendo en cuenta este panorama, en el sector tambero está empezando a materializarse un negocio híbrido, donde parte de la producción pase a ser ganadera, mientras se mantiene la actividad lechera.

Esto quiere decir que parte del rodeo menos eficiente para la producción de leche está comenzando a inseminarse para la cría de machos con el objetivo de producir carne, teniendo en cuenta los buenos precios con los que cuenta esta actividad.

“Hay muchos tambos que están empezando a virar el ojo, y no hacerlo 100% lechero, sino, como nunca me imaginé, se está empezando a inseminar con semen sexado pero para obtener machos. O sea, se está pasando a tener un tambo donde, si bien se va a seguir criando hembras, se están buscando machos para producir carne: se están inseminando vacas Holando con cruza de toros para carne”, relató Augel.

Fuente: Clarin Rural

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