En el marco de Expoagro edición YPF Agro, el miércoles 11 de marzo a las 16 se realizará por segundo año consecutivo el encuentro del Club del Riego, un espacio que reunirá a empresas, organismos públicos y referentes técnicos para analizar el papel del riego frente a un escenario climático cada vez más desafiante.
La actividad tendrá lugar en el Anfiteatro ArgenINTA del predio ferial y autódromo de San Nicolás y llevará como lema “A clima incierto, decisiones estratégicas”. El encuentro será moderado por el ingeniero agrónomo Aquiles Salinas, director de la Estación Experimental INTA Manfredi, y buscará convertirse en un punto de referencia para productores que evalúan incorporar el riego como herramienta clave para estabilizar sus sistemas productivos.
Actualmente Argentina riega alrededor de 2,5 millones de hectáreas, aunque diversos estudios estiman un potencial de entre 8 y 10 millones. Para Salinas, el Club del Riego surge como un ámbito para promover esta tecnología desde una mirada técnica, productiva y también de políticas públicas. “La idea es generar vínculos entre potenciales usuarios y empresas, y ofrecer información que ayude a los productores a tomar mejores decisiones económicas y productivas”, explicó.
El especialista también destacó el acompañamiento del Estado a través de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca. Según indicó, el desarrollo del riego tecnificado se sostuvo históricamente con inversión privada, pero hoy comienza a complementarse con políticas públicas. Entre las medidas adoptadas se encuentran la eliminación de aranceles a componentes y equipos de riego, la quita del Impuesto País y nuevas líneas de financiamiento junto al Banco Nación.
Como resultado, en los últimos 24 meses se vendieron más de 600 equipos de riego por pivote central, con una inversión superior a 147 millones de dólares, lo que permitiría incorporar unas 55.000 hectáreas bajo riego. A esto se suman más de 8.400 hectáreas de riego por goteo, con inversiones cercanas a los 38 millones de dólares.
Desde el sector privado coinciden en que el riego se volvió un tema central en la agenda del agro tras las sequías de los últimos años. Carlos Gilio, gerente comercial de Valmont Industria Argentina —representante de Valley Irrigation— sostuvo que la creciente variabilidad de las lluvias y el aumento de las temperaturas impulsan a los productores a buscar herramientas que aporten estabilidad. “El riego da rendimiento, estabilidad y asegura la cosecha, generando un círculo virtuoso que mejora la economía del productor y también el valor de la tierra”, afirmó.
Además, destacó que el país cuenta con condiciones favorables para su expansión: acuíferos importantes, disponibilidad de agua superficial y productores altamente tecnificados. En ese contexto, el riego aparece como un aliado para mejorar la eficiencia en el uso de recursos como el agua y los fertilizantes.
La eficiencia hídrica también es uno de los ejes que impulsan nuevas tecnologías. Desde Terranova, empresa rosarina desarrolladora de los productos 360 Yield Center en Argentina, su titular Leandro Salotti señaló que la versatilidad de los sistemas actuales permite adaptarse a distintos tipos de lotes y utilizar menos agua. “Esto abre la posibilidad de expandir la frontera de riego hacia zonas donde antes no era viable y, al mismo tiempo, reducir costos operativos en áreas ya regadas”, explicó.
Salotti remarcó además el valor del Club del Riego como espacio para que los productores comparen sistemas, conozcan sus ventajas y limitaciones y evalúen cuál se ajusta mejor a su realidad productiva. De cara al futuro, anticipó perspectivas positivas para el sector, impulsadas por el acceso a créditos de largo plazo con tasas más normales.
Otro aspecto clave para el crecimiento del riego es la infraestructura. Alejandro Pannunzio, presidente de Alejandro Pannunzio S.A. – Ingeniería en Riego, subrayó que el país podría ampliar significativamente su superficie irrigada si se desarrollan obras de conducción, reservorios y drenaje. También destacó la importancia de la capacitación de recursos humanos y del diseño de sistemas basados en datos climáticos actualizados para reducir la incertidumbre frente a eventos de sequía.
Fuente: Clarin Rural