La ganadería bubalina sigue creciendo en el país, gracias a su gran adaptabilidad, rusticidad y características que le permiten a los animales transformar proteína en campos con pasturas de baja calidad.
Los números hablan por sí solos: según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), entre 2015 y 2025, la cantidad de búfalos creció 115%, pasando de 94.000 a 203.000 cabezas en el país.
Si bien en el rodeo nacional bovino tiene una participación mínima, lo cierto es que se convierte en una alternativa viable para la obtención de carne en lotes marginales donde el alimento y las condiciones del mismo no son aptas para los vacunos.
El rodeo bubalino tuvo un salto del 115% en la última década.
Es también por estas razones que su cría se concentra casi con exclusividad en el noreste del país. Si se desgrana la composición del rodeo, se puede observar que Corrientes acapara el 47% del stock de búfalos, seguida por Formosa, con el 22%; Chaco, con el 15%; Santa Fe, con el 5%; y Misiones, con el 2%.
Así, si se suman las cuatro provincias que conforman el NEA, la zona concentra el 86% de las existencias totales.
“Por su capacidad de adaptación y resistencia en ambientes pantanosos, la población de búfalos tiene una marcada concentración en los humedales del NEA. Siempre y cuando cuenten con agua disponible para sumergirse, o barro, o en su defecto sombra para protegerse del sol durante las horas de mayor irradiación solar, los búfalos se mantienen en buen estado aún con temperaturas muy elevadas. Esta resistencia al calor, sumado a su capacidad para transformar pasturas de baja calidad en proteína, los hace eficientes en condiciones tropicales y subtropicales”, destacó el trabajo de la BCR.
Faena, producción y demanda
El análisis de la serie de faena para el período 2015-2024 también revela el crecimiento del sector: durante el anteaño pasado, se sacrificaron 18.296 cabezas, multiplicándose por 3,7 frente al registro de 2015. En tanto, en los primeros siete meses de 2025, que es hasta donde hay disponibilidad de datos, la faena fue de 14.930 cabezas, superando en un 18% al mismo período del año previo. Con un rendimiento promedio de 219 kg por búfalo faenado, la producción anual se ubica en torno a las 4.000 toneladas.
“Si bien la producción más que se triplicó en la última década, cabe mencionar –a modo de comparación- que se trata de un mercado muy pequeño en contraste con el de la ganadería vacuna. Tanto la faena como la producción de carne de búfalo representaron en 2024 apenas el 0,1% de los indicadores del sector bovino”, indicó la BCR.
En cuanto a la demanda, un relevamiento técnico del INTA sobre "Consumo y percepción de carne de búfalo", en base a una encuesta nacional realizada en 2024, brindó algunos datos al respecto.
La faena de búfalos se multiplicó casi por 4 en los últimos 10 años.
A nivel nacional, cerca del 60% de los participantes indicó desconocer que la carne de búfalo se comercializa para consumo en Argentina, y entre aquellas personas que indicaron conocer sobre su disponibilidad en el mercado, solo el 17% señaló haberla visto exhibida en algún punto de compra. En tanto, el 94% de los encuestados declaró nunca haber probado carne de búfalo. Pese a esto, el 80% de quienes sí la probaron indicó que les gustó o les gustó mucho, lo cual da una buena señal de aceptación potencial por el lado de los consumidores.
En el frente externo, dentro de la Cuota Hilton se encuentra un contingente exclusivo de 200 toneladas para la exportación de carne bubalina sin hueso de alta calidad y valor, también denominado “Cuota búfalo”.
Otro punto para tener en cuenta fue la incorporación del ganado bubalino al Sistema Nacional de Identificación de Ganado Bovino, a partir de la Resolución 71/2024 del 16 de octubre de 2024, donde se estableció la utilización de tecnología electrónica como herramienta de identificación individual obligatoria para la trazabilidad de ganados bovinos, bubalinos y cérvidos a partir del día 1 de marzo de 2025.
Fuente: Clarin Rural