Estalló la polémica en la Sociedad Rural Argentina (SRA). En grupos de WhatsApp de sus integrantes, circula una carta contra la posible reelección de Nicolás Pino, que, con el correr de las horas, gana firmas de socios de la emblemática entidad fundada en 1866, que agrupa a los grandes terratenientes de la Argentina, que generan alrededor de 1 millón de empleos directos. Al cierre de esta nota, habían suscrito casi 100 de los cerca de 4.000 que agrupa la asociación, que en julio celebrará su 160° aniversario.
“No podemos convertirnos en un ejemplo más de aquello que criticamos: dirigentes más preocupados por aferrarse a un sillón que por promover nuevas voces en el sector que representamos”, sostiene el texto en contra de lo que algunos interpretan como 'casta'..
La misiva habla de “retroceso institucional”, “violación del estatuto”, “contradicción ética” y “una renovación necesaria”, entre otros planteos. “Seis años son suficientes para cualquier proyecto. La alternancia no es una opción, es una garantía de salud democrática”, advirtieron.
“Ante las recientes declaraciones públicas sobre una eventual postulación del actual presidente para un cuarto mandato, resulta imperioso asentar las siguientes consideraciones: las reglas pierden toda legitimidad cuando quienes las impulsan deciden no cumplirlas. La conducción actual fijó un límite de tres mandatos, ignorarlo hoy por conveniencia personal carece de integridad”, apuntaron.
En septiembre, vence el mandato de Nicolás Pino al frente de la SRA. Foto: archivo
En la conducción actual, entienden que no hace falta replantear el estatuto e interpretan al contenido de la carta como “erróneo”. A su vez, señalaron que alguien se tiene que hacer responsable ante esos socios por haber girado la carta y aclararon que todavía no se definió si Pino se presentará como candidato en las elecciones previstas para el 9 de septiembre.
Quien asuma deberá abordar desafíos como la alta carga impositiva que aún rige para el campo, su posicionamiento en el mundo, las oportunidades que se abren con acuerdos comerciales como los de la Unión Europea-Mercosur y los Estados Unidos, las nuevas tecnologías y el cambio climático.
Consultado al respecto, Pino le explicó a Clarín que, bajo su gestión, en 2023 se modificó el estatuto. “Estipulaba que la reelección era indefinida y se determinó que no puede ser mayor a tres periodos consecutivos. La asamblea de socios lo aceptó y la Inspección General de Justicia (IGJ) dictaminó que, como todo cambio estatutario, empezaba a regir en ese entonces, a partir de la inscripción de la reforma”. Más precisamente, fue en julio de 2023 cuando entró en vigencia.
Es por ello que interpretan que, considerando que ese era su segundo mandato al frente de la Rural −asumió la presidencia en septiembre de 2021 y fue reelecto en 2024− en el caso de que decida postularse y, eventualmente, resultara electo para continuar en el cargo, el nuevo periodo sería el tercero consecutivo, y no el cuarto.
Este año, la SRA celebra su 160° aniversario. Foto: archivo
Críticas a Pino y la esperada quita de retenciones
El enfrentamiento entre los distintos círculos dentro de la SRA se produce en un escenario en el que Pino recibe críticas de parte de otros dirigentes del sector, que le reprochan su cercanía con el Gobierno y plantean la necesidad de un liderazgo más firme frente al Ejecutivo, especialmente en temas sensibles como las retenciones, que se instauraron hace 25 años como un impuesto temporal, pero que finalmente quedó permanente.
Al respecto, en una entrevista con A24, el miércoles Pino desmintió un rumor que circuló en las últimas horas sobre la posibilidad de la eliminación de los derechos de exportación en breve. “Es totalmente falso. Ojalá hubiese sido verdad”, se lamentó, y confesó que, cuando les preguntó sobre el tema, tanto Javier Milei como Luis Caputo le respondieron: “No, Nicolás, lamentablemente no podemos”.
“Los cambios en la reforma laboral, y en la parte universitaria y de salud, han hecho que el Gobierno, por lo que me dicen, ha recalculado un montón de gastos o de salidas de dinero, siempre no poniendo en riesgo el equilibrio”, declaró.
El año pasado, se aplicó una baja temporal entre febrero y junio. En julio, se retrotrajeron, y durante 72 horas en septiembre, se eliminaron por completo. Luego, en diciembre, se bajaron a los niveles actuales: el grano de soja pasó de 26% a 24%; el trigo, de 9,5% a 7,5%; y el maíz, de 9,5% a 8,5%, entre otras reducciones que se hicieron.
La quita de retenciones implicaría, al menos, un costo de US$ 1.460 millones. Foto: Bloomberg
Para el Gobierno, aún no están dadas las condiciones para avanzar con la quita definitiva por el impacto que tendría la medida en la recaudación, ya que complicaría el cumplimiento de las metas fiscales (el superávit) y, en consecuencia, los acuerdos con organismos internacionales.
Fuente: Clarin Rural