Tras una semana con importantes saltos en el valor de la hacienda, que se espera que sean trasladados a los precios de la carne en el mostrador, este martes los precios de la hacienda mostraron firmeza, aunque variaron según la categoría y según los plazos de pago solicitados.
"La vaca de corte volvió a mostrar su margen para continuar subiendo, asimismo la vaca flaca, por arrastre, le siguió el paso", detallaron desde el mercado de Cañuelas. Y añadieron: "El consumo liviano empató las referencias del viernes. Los novillos se vendieron con mejor predisposición y mayor interés por parte de los compradores".
En el MAG de Cañuelas ingresaron 8.682 vacunos y el precio máximo para los Novillos livianos de 431/460 kilos fue de 5.200 pesos el kilo. Los Novillitos 300/350 se pagaron hasta 5.750 pesos el kilo, las vaquillonas 300/350 5.700 pesos el kilo.
Los analistas del sector coinciden en que el contexto de escasez de hacienda para el consumo y el marcado aumento de las exportaciones jugaron en favor de los incrementos de precios. A esto, además, se le debe sumar la acentuada tendencia que se da entre los productores hace algunas semanas, que optaron por engordar y retener animales para agregarles más kilos para aprovechar la ecuación favorable entre el valor del kilo de carne y el costo de alimentación de la hacienda.
En este escenario, los eslabones intermedios del negocio están teniendo dificultades para trasladar esas subas a la media res, lo que según estimó Leonardo Rafael, presidente de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (CAMYA) está generando una ruptura en la cadena de pagos.
“Con estos valores, estamos hablando de una media res de $12.300 a $12.600, la verdad me cuesta creer que todo esto vaya a funcionar. Esto no solamente afecta la rentabilidad, que ya tiene márgenes chicos, sino que también te quita capital de trabajo. Hay eslabones de la cadena que ya están crujiendo y como va esto, alguno se va a romper”, advirtió Rafael.
Fuente: Clarin Rural